La Finca
A minutos de la medina — y a un mundo de distancia de ella.
Jnane Rihane no se concibió como un hotel, sino como una finca privada hecha para ser habitada. Los muros de ocre se abren a jardines, piscinas y palmerales; dentro, la artesanía viva de Marruecos —zellige, tadelakt, cedro tallado— responde a la comodidad contemporánea. Queda espacio, agua y silencio, sostenidos por una acogida hecha enteramente a su medida.
Naturaleza & Agua
Jardines que refrescan el día, agua que lo acompaña
Palmeras centenarias, olivos y arriates perfumados se entrelazan con fuentes y piscinas. Los senderos desembocan en patios sombreados; el sonido del agua le acompaña desde la puerta hasta su habitación.
Es el primer lujo de la finca: sitio para respirar, y verde que respirar.
Artesanía viva
Hecho a mano, hecho para hoy
Cada habitación lleva la huella de un artesano: zellige tallado a mano, tadelakt pulido, yeso y cedro esculpidos. Alrededor de ese patrimonio hemos dispuesto las comodidades discretas que usted espera: climatización, wifi rápido, camas profundas y baños generosos.
Tradición y comodidad, sin sacrificar ninguna de las dos.
Del día a la noche
Terrazas en las azoteas, y el lento giro de la luz
De día las terrazas son sombra y almuerzos largos; al anochecer se encienden los faroles y las piscinas se vuelven de un azul profundo. La finca cambia de carácter con las horas: clara y abierta bajo el sol de Marrakech, cálida e íntima en cuanto llegan las estrellas.
La Colección
Una galería privada, guardada en la finca
Una sala larga, en el corazón de la finca, alberga la colección de la familia: alfombras antiguas, cerámicas, latón y cobre, arcones tallados, muebles pintados, faroles y pinturas.
No es un museo con horarios y no hay entrada que pagar. Nuestros huéspedes pueden recorrerla cuando quieran.
Abierta a los huéspedes · sin entrada
Entrar en la colecciónHabitaciones, suites y apartamentos · desde 1.296 MAD
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Habitaciones y suites con piscina privada, y apartamentos familiares, todos abiertos a los jardines. Para una celebración, la finca entera puede privatizarse →
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