Hammam tradicional
Vapor, jabón negro, exfoliación con kessa, arcilla ghassoul y aclarado.
El hammam no es un tratamiento más. Es un rito semanal, una hora larga, y una de las pocas cosas que en Marruecos se siguen haciendo despacio.
Veinte minutos en el vapor, sin hacer absolutamente nada. La piel se abre, los hombros bajan. Le traemos agua fresca y luego le dejamos tranquilo.
Jabón negro de aceite de oliva, extendido y dejado actuar. Después, la exfoliación con el guante de kessa: minuciosa, metódica, algo brutal. Es la parte por la que vuelven los habituales.
Arcilla ghassoul del Atlas sobre el cuerpo y el cabello, aclarada con agua templada y rematada con aceite de argán. Después, té a la menta, sin ninguna prisa.
Avísenos la víspera y nuestra conserjería reserva su hammam o su tratamiento en uno de los spas de confianza con los que trabajamos cerca, y organiza el coche. Usted solo elige la hora.
Vapor, jabón negro, exfoliación con kessa, arcilla ghassoul y aclarado.
Unos 60 minutos
El ritual completo, seguido de un masaje corporal con aceite de argán.
Unos 105 minutos
Cuerpo entero, presión media, aceite de argán puro del Souss.
Unos 50 minutos
Limpieza, exfoliación suave, mascarilla de arcilla y aceite de semilla de higo chumbo.
Unos 45 minutos
La parte de abajo del bañador. La toalla, el albornoz y las zapatillas los facilita el spa. Los tratamientos son individuales, y hombres y mujeres se atienden por separado.
El tratamiento, más media hora sin hacer nada después. Nadie sale deprisa de un hammam, y ahí está justamente la gracia.
Todavía no. Por ahora reservamos su hammam y sus tratamientos en spas cercanos que conocemos y en los que confiamos, y nos ocupamos de la organización y del coche.
El calor no se aconseja durante el embarazo, ni con hipertensión o problemas de corazón. Díganoslo y adaptaremos el tratamiento: un masaje sin vapor funciona perfectamente.
Un día de antelación · nosotros reservamos
Díganos el día y el tratamiento; nuestra conserjería lo reserva con uno de nuestros socios y organiza el coche. El hammam sienta mejor el día de la llegada: hace que el resto de la semana vaya más despacio.